Icono del sitio FIERAS – Adiestramiento Canino

GATOS. Accidentes frecuentes I: Caída libre

Existe la tendencia a pensar que tener un gato como compañía es mucho más fácil que tener un perro. Al gato »no hay que sacarlo de paseo», aprende rápido dónde hacer sus necesidades, sabe jugar solo con cualquier cosa  y duerme muchas horas, lo que nos libera de tener que dedicarles demasiada atención.

Sin embargo, no es raro oír historias de gatos que se han caído desde ventanas de edificios a patios internos o a la misma calle. Algunos autores definen  este suceso como una patología con el nombre de »El síndrome del gato paracaidista» o »El síndrome del gato volador». Aunque los nombres puedan resultar graciosos, el tema es serio ya que puede ocasionar desde lesiones graves, como roturas de huesos o hemorragias internas, hasta la muerte del animal. Pero… ¿Porqué ocurre esto? ¿Qué impulsa a un gato a »saltar» por la ventana? Os explicamos algunas posibles causas:

 

Según la bibliografía consultada, existe mayor riesgo de sufrir este síndrome si el gato no está esterilizado y es joven (menor de 2 años), existiendo aproximadamente la misma prevalencia en machos y en hembras.

En contra de lo que sería lógico, es más probable que un gato sufra más lesiones si cae de una altura baja que de un piso más alto. Esto se debe a que el sentido de equilibrio del gato le permite darse la vuelta durante la caída y amortiguar el golpe. Poco antes de llegar al suelo, el gato se estira para aumentar al máximo su superficie y con ello el rozamiento con el aire, ocurriendo el movimiento en dos fases y cayendo en forma similar a un paracaídas.

No todos los gatos se caen de las ventanas. Sin embargo, si pasan mucho tiempo asomados a ellas, en barandillas u otras superficies lisas, es cuestión de tiempo que pueda pasar algo. Cualquier pájaro, otro gato o gata asomado en otra ventana, o una ráfaga de viento, puede hacer que nuestro gato se desequilibre de su posición de descanso y comience a precipitarse al no poder agarrarse con las uñas al punto de apoyo. Lo que queda bastante asegurado según estudios realizados, es que los gatos no se tiran voluntariamente, es decir, son conscientes de la altura. es frecuente que el gato volador repita su hazaña, parece que no aprenden del susto recibido y su curiosidad les hace volver a caer en la tentación de asomarse a la ventana.

Lo mejor que podemos hacer para evitar un accidente es prevenir que ocurra. No se trata de prohibir al gato acercarse a las ventanas ni encerrarlo cuando se vaya a quedar sin vigilancia, los métodos de prevención recomendados son más divertidos y seguros para el animal y económicos y fiables para el propietario. Algunos de ellos son:

 

 

Más información:
  1. http://www.bbc.com/mundo/noticias/2012/03/120325_gatos_sobreviven_caidas_jgc.shtml 
  2. http://elsecretodelosgatosfelices.com/los-gatos-y-las-alturas-una-relacion-especial/ 
  3. http://culturatrivial.blogspot.com.es/2010/05/gato-caer-septimo-piso.html 
Salir de la versión móvil